28 de octubre de 2010

Una vez

No me grites, te dije que no me grites.
Y tampoco me toques el culo.
No me mires con tus ojos de odio, no tengo la culpa de tu vida de mierda. Yo viajo liviana con mi propia mierda, cada cual con sus frustraciones.
Te dije que no me grites.
Y tampoco me toques el culo.

18 de octubre de 2010

El Misterio de Juan

Entonces un día llegó Juan, me bajó la luna y las estrellas y se fué.
Y yo me quedé ahí, sin saber muy bien que hacer con todo eso en la mano.
Y después de un tiempo me chupó un huevo.

23 de diciembre de 2008

Con la frente marchita

Si queres te cuento la verdad aunque la otra historia esta buena.
El ruido de fondo son los barcos y una maquina de cortar pasto. Como siempre un hombre y una mujer. Están agarrados de la mano, aunque en verdad no. El la abraza y le da un beso pegadito de un suspiro, pero es mentira. La verdad, el silencio y la distancia. Te extraño.
No lo lamentas, solo estas triste y queres bajar del barco como siempre, cuestión de que se vayan las nauseas y el mareo porque el rio esta inquieto. Deja de mentir, hace rato que te fuiste. Estuviste alguna vez?
Un pie y el otro, una decisión.
El agua esta fría.
Pero yo igual te amo.

Volver

Yo distingo la mirada del deseo, como esa vez en el ascensor y la otra un domingo tarde/noche. Con quien comes? Sola. "Te acompaño". Quisiste tapar la soledad, no pudiste entre esas piernas que no conoces y esos besos que no te pertenecen, mejor que te vayas. Me voy otra vez, con la tristeza de no poder coordinar nuestros pasos.
Compañeros de ruta, me viste por un rato y dejaste de verme. Quiero volverme invisible, tal vez me busques entonces, o tal vez no, y pueda seguir mi camino de calesitas y chupetines de colores, de noches insomnes y fantasía de encuentro.
Te diste vuelta sin notar que yo caminaba en otra dirección, ojala hubieras corrido, ojala tantas cosas, te grite un par de veces, pero el ruido del mundo no te dejo escuchar, y ya estaba lejos cuando volviste a mirar.
Cuidado con los autos, chicos, denme la mano para cruzar.

12 de noviembre de 2007

Prometieron a sus ansias... (II)

Por un descuido llegaste corriendo. Quisiste prescindir pero no podes. Jugarretas de la vida, crueldad divina. Corrio ansiedad, corrio impaciente, corrio promesas, posibilidades de que si que no tal vez ce qui sera, sera…. La tormenta cambio todo, una visita inesperada. Queres que si tal vez se puede si dios quiere.


Por que ese viaje duro lo que tenia que durar, la chica se subio al auto, bajo la ventanilla antes de prender el cigarillo. Te reis a las carcajadas arriba del caballo, te olvidas en el camino de tierra, dejaste atras que el viento se lleva, y el frio se olvida, de piernas enroscadas y abrazo cerrado. Del auto que estaciona y la casualidad oportuna de la esquina y la noche.
Una sonrisa, la cerveza de la felicidad y ya estan desnudos. No recuerdo su nombre pero lo quiero igual, como lo quiero no le pregunto y me olvido debajo de la manta.

Prometieron a sus ansias...

Llego la tormenta y todo cambia en tu mundo de colores, a veces blanco y negro.
Te subis al tren mariposita, como te gusta viajar.

Zapatitos plateados, pura libertad.

Te vestis apurada, urgencia por partir.

“me abris la puerta por favor”

sus ojos tristes.

“lo siento, no te habia prometido nada, a mi tampoco”

un avion que llega, otro que se va…

jugarretas de la vida o niña cruel.

7 de septiembre de 2007

El camino que los sueños...

Te perdias en las vueltas de calesita, chiquita de ojos azules, rinconcito arrabalero. Un poco mareada y ya sin rumbo.

“yo me quiero bajar, y usted?”

Pero el señor no contesto. Parecia ocupado, aunque a veces te espiaba de reojo. A veces te prestaba atencion, te regalaba una mirada. En una de las vueltas te acercaste y le tocaste el hombro, tratando de llamar su atencion.


“Venga, acompañeme”

El señor murmuro algo que no alcanzaste a escuchar… En realidad estabas mas segura de sus silencios que de sus palabras.

“Venga, hay algo que quiero mostrarle, no le va a tomar mucho tiempo, le quiero mostrar el mundo, es solo una cuadra, regaleme un dia”

Pero el señor no contesto.

Y decidiste bajarte sola.

1 de septiembre de 2007

Uno busca lleno de esperanzas...

Escindida entre el deber y mi amor por la aventura.

Te estiras, te multiplicas, los dedos se alargan cubriendo una grieta, la otra mano sostiene una mas pequeña, tus labios sonríen, deja de morderlos, están paspados.
…Y te das al mundo para vivir tus muchas vidas. Te entregas a veces, y todo vuelve… nada vuelve, dijo una amiga, y vos pensas que si, mas bien lo sentís, ahí, en medio del pecho, un poco en la garganta, y a veces, un vacío en el estomago. Ese mar que va y viene, y todo tan íntimamente conectado. Certeza que no es, solo intuición, mas bien fuerte sensación corporal. A veces amas y te das, queres al chico de los jueves, el que cuida los autos en Balvanera, le das un beso, queres abrazarlo, no sabes porque. Lo mismo con Ricardo, otro amor de jueves, sabes que es solo por hoy, pero te hizo un lugar, él y la chica de Moscú, y vos los queres. Los jueves no hay mundos diferentes, no hay barreras, te dan una silla, te cuidan y perteneces. Tal vez por eso la cuidaste, antes de conocerla. Algún día nuestros caminos van a volver a cruzarse y espero que vos me cuides también. Y el viernes te vas sola al barrio chino. Deja el libro, de que te escapas cuando te vas? Siempre. Para de pensarte en tercera persona como si fueras un cuento. Deja de coleccionar palabras en esa libretita de mierda.
Volve.

Entonces, ella eligió la mesa junto a la ventana. Afuera, la noche de invierno. Pidió un te verde, “bien caliente por favor”, sacó una pequeña libreta de su cartera y comenzó a escribir.

28 de agosto de 2007

La partida


“Esta bien, pero solo un pedacito, es lo ultimo que queda…”

Y el órgano sangriento en su mano, todavía caliente, todavía con vida…

Se lo metió en el bolsillo, dio media vuelta, y se fue.